Apología
Con propicia cadencia de lluvia cercana fecundas los contornos del arenal que me abruma como una sed antigua. Con íntima tutela de hoguera recordada convocas las irisadas plumas que malogré en las apresuradas orillas de la infancia. Con serena convulsión de hogaza aún humeante propagas, cereal, las puertas de esta nueva mañana que tomo a modo de esperanza.

